La UD Calpe volvió a sonreír cuando más lo necesitaba. El conjunto dirigido por Pedro Perles logró una sufrida pero valiosísima victoria en su visita al campo del CD Rayo Ibense (2-4), en un encuentro cargado de emoción que se decidió en un desenlace frenético y que permite a los calpinos abandonar los puestos de descenso.
El triunfo llega en un momento crucial para los rojiblancos, que atravesaban una dinámica complicada de resultados y necesitaban un golpe de efecto para recuperar confianza en la lucha por la permanencia.
Reacción inmediata tras un mal inicio
El partido arrancó con un contratiempo para los visitantes. Apenas habían transcurrido tres minutos cuando el Rayo Ibense encontró el camino del gol para adelantarse en el marcador, obligando al Calpe a remar contracorriente desde el inicio.
La reacción de los hombres de Pedro Perles no tardó en llegar. Lejos de acusar el golpe, el equipo ganó presencia sobre el terreno de juego y comenzó a generar peligro sobre la portería local. El premio llegó en el minuto 22 gracias a Roberto, que estableció el 1-1 y devolvió la tranquilidad a los visitantes.
El empate dio alas al Calpe, que pasó a controlar mejor el encuentro. Fruto de ese dominio llegó el tanto de Luis García, encargado de culminar la remontada antes del descanso y situar el 1-2 con el que ambos equipos se marcharon a vestuarios.
Superioridad y control tras el descanso
La segunda mitad estuvo marcada por la superioridad numérica del conjunto calpino, una circunstancia que permitió gestionar el partido con mayor comodidad durante muchos minutos.
El Calpe movió el banquillo para mantener la intensidad y supo controlar el ritmo del encuentro, administrando su ventaja mientras buscaba la ocasión definitiva para sentenciar. Todo parecía encarrilado para los visitantes, que daban la sensación de tener el partido bajo control.
Un final que nadie esperaba
Sin embargo, el fútbol guardaba emociones fuertes para los últimos instantes. Cuando el encuentro parecía decidido, Castro apareció en el minuto 90 para firmar el 2-2 y dejar helada a la expedición calpina, que veía cómo se escapaban dos puntos fundamentales. Pero esta vez la historia tuvo un desenlace diferente para los de Pedro Perles. Lejos de hundirse tras el empate, la UD Calpe reaccionó de forma inmediata. Xavi apareció en el momento clave para devolver la ventaja a los visitantes con el 2-3 y desatar la euforia entre los aficionados desplazados.
Y todavía quedaba una última estocada. Ya en tiempo de prolongación, el propio Xavi volvió a ver portería para firmar el definitivo 2-4 y cerrar una victoria tan espectacular como necesaria.
Tres puntos de oro para cambiar la dinámica
La celebración tras el pitido final reflejó la importancia del triunfo. Más allá de los tres puntos, la UD Calpe consigue abandonar los puestos de descenso y recuperar autoestima después de varias jornadas complicadas.
El equipo de Pedro Perles demostró personalidad para remontar un marcador adverso y, sobre todo, fortaleza mental para levantarse del duro golpe que supuso el empate local en el minuto 90.
Una victoria de carácter que puede marcar un punto de inflexión en la temporada calpina y que devuelve la esperanza a un equipo decidido a pelear hasta el final por la permanencia.