A sus 18 años, Marco García Torres tiene por delante un curso con dos grandes retos. El joven de El Poble Nou de Benitatxell acaba de comenzar la carrera de Medicina en València y, al mismo tiempo, mantiene su compromiso con el atletismo de competición. El cambio de ciudad no supondrá, sin embargo, un paréntesis deportivo: seguirá vinculado al CA Baleària Diànium y entrenará en València junto a un grupo de unos diez atletas.
El salto universitario llega después de una temporada especialmente intensa. García Torres tuvo que combinar Segundo de Bachillerato, las pruebas de acceso a la universidad y los entrenamientos, con desplazamientos habituales fuera de su municipio. A pesar de la carga, consiguió cerrar el que considera el mejor curso de su trayectoria.
En los campeonatos autonómicos terminó subcampeón en las dos citas en las que participó. Además, compitió en los dos campeonatos de España: en pista cubierta disputó los 1.500 metros, mientras que en el campeonato al aire libre consiguió el 10º puesto de España Sub20 en 800 metros.
“Ha sido un año duro. Tienes que organizarte bastante, ya que el hecho de entrenar fuera de tu pueblo también te resta tiempo con los desplazamientos”, explica. Durante los periodos de preparación para las competiciones, llegó a entrenar los siete días de la semana, unas dos horas y media al día.
Ahora afronta la universidad con una presión diferente después de haber conseguido la admisión en Medicina. Recuerda especialmente el momento en que conoció la noticia: acababa de regresar del viaje de fin de curso con sus amigos y esperaba las notas junto a sus padres.
“Vi que había conseguido muy buena nota, que había conseguido entrar a Medicina y me puse muy contento. En ese momento ya me pude relajar y he tenido un verano bastante tranquilo. Estoy muy contento de que al final el esfuerzo tenga su recompensa”, cuenta.

De sus primeros pasos en Benitatxell a la competición nacional
La relación de Marco García Torres con el atletismo comenzó hace unos 13 años, cuando tenía seis. Sus primeras experiencias llegaron en competiciones celebradas en El Poble Nou de Benitatxell y la Marina Alta. Los buenos resultados animaron a sus padres a apoyar su continuidad en el deporte y posteriormente se incorporó al Club d’Atletisme Llebeig Xàbia.
Allí construyó una base deportiva y empezó a competir a nivel provincial y autonómico. Más adelante decidió dar otro paso y fichó por el CA Baleària Diànium de Dénia, principalmente porque buscaba una pista de atletismo para entrenar.

El cambio de club le permitió competir a nivel nacional y representar a la Comunitat Valenciana. García Torres destaca especialmente el apoyo recibido de entrenadores y compañeros, a quienes atribuye una parte importante de su evolución deportiva.
“Mis entrenadores me han acogido muy bien, me han ayudado mucho y me han dado muchas pautas a seguir para llegar al nivel en el que estoy”, explica.
Ahora, además, podrá continuar entrenando con el mismo club pese a estudiar en València. El entrenador se desplaza hasta la ciudad para trabajar con un grupo de unos diez atletas que se encuentran en una situación similar.
En la competición, sus principales pruebas son los 800 y 1.500 metros. Para esta temporada, su idea pasa por centrarse en los 800 metros durante la pista cubierta y afrontar los 1.500 al aire libre. En invierno, además, participa en cros.
Medicina deportiva y objetivos más ambiciosos
La Medicina también abre una posible conexión con su otra gran pasión. Aunque todavía no ha decidido qué especialidad quiere ejercer, reconoce que la Medicina deportiva le interesa especialmente porque le permitiría unir su futuro profesional con el deporte.
En las pistas, mientras tanto, afronta su segundo año en la categoría Sub20 con nuevas expectativas. Después de competir la pasada temporada contra atletas de su edad y también un año mayores, considera que ahora puede dar un paso adelante.
“A nivel nacional puedo luchar por las medallas. Todavía no he conseguido ninguna y me haría muchísima ilusión”, afirma.
Más allá de los resultados inmediatos, García Torres conserva además un sueño que le acompaña desde pequeño: llegar algún día a unos Juegos Olímpicos. Es consciente de la dificultad que supone alcanzar ese nivel, pero no renuncia a perseguirlo.
En todo este camino, su familia ocupa un lugar central. Sus padres fueron quienes le acercaron al atletismo y continúan acompañándolo en los entrenamientos y competiciones, incluso cuando debe desplazarse fuera de Benitatxell.
“Si no fuera por ellos no habría llegado hasta aquí. Son un pilar fundamental”, reconoce.
Y aunque entrene y compita en otros municipios, el vínculo con su pueblo sigue presente. “Aunque entrene en Dénia, yo soy de El Poble Nou de Benitatxell. Si me lo preguntan, siempre lo remarco”, señala.
Para los niños y niñas que empiezan ahora en el deporte, su consejo resume su propia trayectoria: “Si tienen una ilusión, tienen que perseguirla. Ya sea atletismo o cualquier otro deporte, si estás empezando y sueñas con estar en lo más alto en un futuro, trabaja e irán saliendo los resultados. Siempre poco a poco y con ayuda de los tuyos”.