La controversia en torno al futuro ecoparque de la calle Oviedo, en Moraira, sigue sumando nuevos capítulos. A la oposición expresada durante los últimos meses por parte de los vecinos afectados se ha incorporado de nuevo EME Teulada-Moraira, que insiste en que la infraestructura es necesaria, pero considera que su ubicación actual no es la adecuada para convivir con un entorno residencial.
Mientras las obras continúan en la parcela elegida por el Ayuntamiento de Teulada-Moraira, la formación municipalista solicita al equipo de gobierno que reconsidere el emplazamiento y estudie otras opciones antes de que el proyecto avance de forma definitiva.

Un rechazo centrado en la ubicación
El portavoz y concejal de EME, Héctor Morales Puigcerver, ha hecho público un escrito de opinión titulado Entender el NO, proponer el SÍ, en el que subraya que la postura de su formación no cuestiona la implantación de un ecoparque en Moraira, sino el lugar escogido para construirlo.
«Nos oponemos a la ubicación de este ecoparque en la calle Oviedo», afirma Morales, quien recuerda que su grupo ya manifestó su rechazo durante el pleno municipal en el que se debatió el proyecto.
Desde EME sostienen que una instalación de estas características debería situarse «en suelo industrial, alejado de viviendas y con accesos adecuados para vehículos pesados», al considerar que ese tipo de emplazamiento minimizaría las posibles afecciones al entorno residencial.
Preocupación por el impacto en el entorno
Entre los argumentos expuestos por la formación figuran las inquietudes manifestadas por los residentes sobre las consecuencias que podría tener la actividad del ecoparque en las inmediaciones de sus viviendas. Entre ellas citan el aumento del tráfico de camiones, el ruido, la generación de polvo, los olores o la seguridad ante un posible incendio.
Asimismo, EME cuestiona la justificación ofrecida por el gobierno municipal para elegir la parcela, basada en que se trataba de un «solar compatible», respaldado por informes favorables y sin otras alternativas disponibles. Según la formación, las cuestiones planteadas durante el debate plenario «no fueron debidamente contestadas, documentadas ni justificadas».
Críticas a la gestión del proyecto
Buena parte del escrito de Morales se centra en la actuación del gobierno municipal del Partido Popular, al que reprocha haber priorizado los plazos vinculados a la financiación europea frente al consenso con los vecinos.
«Utilizar la urgencia como excusa para hacer las cosas mal es otra irresponsabilidad aún mayor», señala el portavoz, quien añade que no debería sacrificarse «la salud y seguridad de los vecinos de Oviedo por miedo a perder una subvención».
En la misma línea, EME solicita al Ayuntamiento que haga públicos los estudios relacionados con el proyecto y que informe sobre aspectos como el impacto acústico, los olores, el tráfico previsto, las medidas de prevención de incendios o las posibles ubicaciones alternativas.
Para la formación, «La compatibilidad urbanística es el mínimo. La convivencia y la salud son el objetivo».
Una propuesta para cambiar el emplazamiento
Como alternativa, EME plantea suspender temporalmente las obras y abrir un proceso de diálogo entre la administración, los vecinos y las asociaciones para estudiar nuevas parcelas en suelo industrial de Moraira.
La propuesta contempla la constitución de una mesa de trabajo en un plazo de 30 días y, si fuera necesario, solicitar a las instituciones europeas la modificación de la ubicación del proyecto. La formación argumenta que existen precedentes de iniciativas financiadas con fondos europeos cuyo emplazamiento fue modificado sin que ello implicara necesariamente la pérdida de las ayudas.
La postura de EME se suma a la mantenida por los vecinos afectados, que desde hace meses han impulsado movilizaciones, recogidas de firmas y acciones judiciales para intentar paralizar el proyecto. Los residentes sostienen que la proximidad del ecoparque a una zona de viviendas puede generar molestias y afectar a la calidad de vida del barrio.